Carlos Jorge

El central (25-1-13)

Share Button

Por @cjorgereyes

La culpa es mía, únicamente mía, por esperar a la conclusión del Málaga-Barcelona de Copa del Rey para sentarme a redactar esta columna de opinión. ¡Vaya partidazo! Supongo que cuando se habla de un buen encuentro, lo sucedido en La Rosaleda en la noche de este jueves servirá de claro ejemplo. Juegan a otra velocidad. Unos y otros. Y ahí, con el cuentakilómetros a mil por hora, ningún conjunto en el mundo es tan preciso y exquisito como el azulgrana. El gol que firma Iniesta después de la milimétrica entrega de Cesc es una delicia.

Así, perdido entre tanto término grandilocuente para definir lo que hace sobre un campo este equipo de leyenda, aterrizo yo en la actualidad de un Tenerife desconcertante (en lo deportivo) fuera de casa, y hasta últimamente también en los despachos. Porque a mí por lo menos me desconcierta saber que la dirección deportiva que encabeza Quique Medina no termina de cerrar la contratación de un central del gusto pleno de su entrenador.

El nombre de Iván Amaya nos suena tremendamente familiar, después de que Pedro Cordero se plantease muy en serio su fichaje la temporada pasada. No lo hizo. Y transcurrido un año y medio se vuelve a asomar a la Isla. De lo que se aleja, y mucho, es de ser un fichaje con proyección de futuro. Pero lo dicho, me desconcierta también ese de momento no fichaje. En la situación del veterano zaguero, sin equipo a estas alturas de temporada, y con el Tenerife llamando a la puerta, el acuerdo se antojaría de todo menos complicado.

La inactividad prolongada es un handicap absolutamente reconocible con solo echar una ojeada a su escaso protagonismo en el fútbol chipriota. Entonces, ¿cuál es el obstáculo? Insisto, si es la apuesta desde el Callejón del Combate, pues adelante. De lo contrario, ¿por qué tantas vueltas? Usted leerá esta columna el 25 de enero, con el 31, o lo que es lo mismo, el cierre del mercado (para jugadores con contrato en vigor) a la vuelta de la esquina. Habrá que dar el paso, o de lo contrario, sin tiempo que perder, ir a por otra opción que de verdad llene a todo el estamento deportivo de la entidad.

Antes que nadie (18-1-13)

Share Button

Por @cjorgereyes

Al primero a quien oí hablar de ellos fue a Efrén Suárez. Un portero y un delantero, ambos muy prometedores. El padre de Jeffren y Efrén tiene un ojo especial para detectar jóvenes talentos. Me enumeró sus características y elogió sus condiciones. No me hablaba en ese momento como representante. Yo escuchaba a un hombre de fútbol. No concreto la fecha, fue hace ya algunos años, eso sí. Ambos, de momento, permanecen en el CD Tenerife.

Él se refería al portero Ángel y al delantero Ayoze Pérez. Cuando pocos conocían de su presencia en el fútbol base blanquiazul, Efrén no lo dudó y apostó por ambos. Luego, cada uno escogió su camino, y con todo, nunca me ha dicho una mala palabra de alguno de ellos. Bien al contrario, mantiene casi (digamos que casi) intacta la confianza en estos todavía jóvenes futbolistas, amamantados en la, por momentos, inhóspita Ciudad Deportiva de Los Baldíos-Geneto.

Ya lejos de su abrigo, Ángel y Ayoze Pérez han mantenido comportamientos y/o deseos similares de cambiar de aires. Al guardameta, llamado a hacer cosas importantes si mantiene la cabeza sobre los hombros, le llegaron los cantos de sirena del Atlético de Madrid para su tercer equipo. El Tenerife dijo que nones.

Curiosamente ahora, la historia se repite, pero con diferentes protagonistas. El canterano de turno es el referido atacante y el club de Primera División que habría tocado a su puerta es el Espanyol. Y creo que la respuesta desde el Callejón del Combate no diferirá mucho de la anteriormente expuesta.

Uno y otro, si de verdad lo creen y se convencen de ello, podrían llegar a hacerse un nombre deportivo en la Isla. Pero con tiempo, precisamente el mismo que no se sabe si sus respectivos entornos estarán dispuestos a esperar. Por lo pronto, yo me quedo con esos detalles que antes que nadie me comentó Efrén Suárez. Él no se se suele equivocar… y de momento ha dado en el clavo.

Los mejores (11-1-13)

Share Button

Por @cjorgereyes

Creo que fue Jorge Valdano el que lo dijo. Igualmente supongo que otros muchos lo habrán comentado, pero yo recuerdo esa frase en boca del que fuera técnico, entre otros equipos, del CD Tenerife: “En el campo tienen que estar, de inicio, los mejores”. Ese comentario que encierra una lógica aplastante, también lleva consigo una sensible carga de complejidad. Cuando a los buenos, a los que marcan de verdad la diferencia, los tienes repartidos por diferentes demarcaciones, el problema se convierte en una bendición. Pero qué hacer si los llamados a hacer grande al conjunto se concentran prácticamente en una misma posición. Ahí comienza el quebradero de cabeza para el responsable de tomar las decisiones.

La búsqueda de espacios para todos se puede convertir en un galimatías capaz de echar por la borda cualquier intento de éxito. Quizá ése sería el punto más extremo, el de complicar tanto las cosas que el talento pase a convertirse en el epicentro del dislate. Lo más que suele repetirse es no sacar el máximo rendimiento a una situación (y/o plantilla) aparentemente favorable. Pero en esa permanente búsqueda de lo mejor entre buenas opciones también puede generar situaciones de difícil solución.

Aterrizamos en la realidad blanquiazul y trasladamos toda esa introducción, sin ir más lejos, al próximo planteamiento de partida. Cuatro jugadores para tres puestos, o más concreto todavía: dos futbolistas para una demarcación. Del cuarteto citado inicialmente sacamos a los dos puñales por banda, casos de Suso SantanaChechu Flores. A plenitud de rendimiento, titularísimos en cualquier equipo de Segunda B. Por supuesto que también en el Tenerife. El debate futbolístico lo llevamos a dos nombres propios: Luismi Loro o Cristo Martín. ¿El orden? El que ustedes deseen. ¿Cómo encajar a los dos, de inicio, y sin perjuicio, por ejemplo, del equilibrio en el juego?

Enumerar sus virtudes, por lo menos al detalle, sería un ejercicio, ya a estas alturas de competición, altamente innecesario. Simplificando quizá en exceso, y acomodándome a alguna de las explicaciones de Álvaro Cervera, se podría interpretar que con Luismi el equipo pierde algo de fútbol pero tiene más gol, y que con Cristo el juego se hace más vistoso pero se corre el peligro de ser menos efectivo. Dicho así, la decision podría estar más o menos clara. Pero de nuevo habría que buscar, y con justicia además, los matices necesarios. Uno y otro tienen talento, uno y otro tienen sus virtudes, uno y otro están entre los mejores jugadores de esta plantilla… Usted decide, míster.

(PD. No quiero cerrar este comentario sin enviarle un mensaje de ánimo y el mayor de los abrazos a Luis Padilla, compañero periodista y maestro de profesión, que recientemente ha sufrido una irreparable pérdida. Desde allá arriba, ella enviará todas sus fuerzas para que su Tenerife ascienda al final de esta temporada. Todo mi ánimo en un momento tan duro).

¿Demasiado tarde? (4-1-13)

Share Button

Por @cjorgereyes

El CD Marino quiere morir (deportivamente hablando) con las botas (de fútbol) puestas. Al equipo sureño le falta un partido para cerrar la primera vuelta y únicamente contabiliza nueve puntos en su casillero. Actualmente se encuentra a 11 unidades de los puestos de promoción. Pensar en evitar el descenso, después de tan errática trayectoria liguera, se antoja la mayor de las quimeras.

Sin embargo, desde el Antonio Domínguez no se quiere arrojar la toalla, por lo menos de momento. De ahí ese afán, lógico por otra parte, de reforzar una plantilla que no ha rendido, ni de cerca, al nivel esperado. Atrás, muy atrás queda ese Trofeo Teide que el Marino le ganó al CD Tenerife, y que posiblemente tanto daño le hizo.

Willy Barroso lo intentó casi de todas las maneras. Buscó soluciones y no logró dar con la tecla. Hablo siempre de puertas para afuera. De fútbol, de competir, de ser regulares, constantes, y de todos esas cualidades que se le presuponen a un bloque bien armado. Muy a cuentagotas. Llegó el cambio de técnico y se han mantenido los malos resultados (un punto de 12 con José Juan Almeida en el banquillo).

El margen era, y es, cada vez más estrecho. Grandes males, grandes remedios. Toca reinventar la plantilla. Y toca hacerlo a marchas forzadas porque no hay tiempo que perder. No me centro en Rafa Hernández (Alcoyano) porque no lo conozco. Ojalá se pueda descubrir ahí a un buen futbolista. Sí que lo hago en Jaime, un jugador polivalente, con la cabeza bien amueblada, y que ayudará sobre todo a tapar ese huérfano lateral izquierdo.

Y luego está David Dorta. Aquí me detengo un poco más. La edad no será un obstáculo. Y no lo será porque David ama tanto esta profesión que se dejará todo para no fallarle a las personas que han confiado en él. Últimamente, incluso ya años atrás, el central tinerfeño lo pasó realmente mal con algo que tanto quiere. Le dieron una palabra, por ejemplo en el Vecindario, que nadie luego cumplió. Eso le partió el alma. Ahora el fútbol le brinda otra oportunidad. Éste le va a apretar las clavijas a sus compañeros. Mal negocio si alguien se duerme con David Dorta cerca.

El Marino hizo ahora la contratación que tanta falta le hacía desde el pasado verano. Un acierto pleno, que puede todavía ser mayor a poco que los rectores deportivos del club sureño se fijen justo en la anterior parada futbolística del veterano futbolista en la Categoría Preferente. Un conjunto sólido desde la defensa puede aspirar al milagro. Y para seguir armando ese equipo, tampoco haría falta buscar muy lejos, ni pensar en grandes desembolsos. Incluso, si alguien del Marino le pregunta a David, él podría dar alguna pista.

SOS presidencial (28-12-12)

Share Button

Por @cjorgereyes

Afronté la redacción de este particular espacio de opinión entre la dulce resaca deportiva que me había dejado la VI edición del Triangular Benéfico Amigos de Vitolo, a pesar de mi escasa aportación al juego (tengo coartada con una lesión que no termina de desaparecer), y el disgusto de escuchar al presidente del Tenerife hablar de nuevos recortes (y/o reducción de jornada) en el personal laboral del club, en caso de no conquistar, de aquí a unos meses, el fútbol profesional. Esa línea de actuación me suena dolorosamente cercana. Digamos que de nuevo se puede aplicar eso de que pagan justos por pecadores.

Es una sensación, quizá equivocada, pero noté a Miguel Concepción tan responsabilizado como preocupado. Preocupadísimo diría yo, y poco menos que lanzando un SOS a la plantilla: ascenso o recortes (duros, me temo). Le costó incluso destacar la labor de su posteriormente elogiado Álvaro Cervera. Primero le dijo, desde la distancia, que el equipo debería llevar a estas alturas diez o 12 puntos más. Luego, eso sí, le tendió la mano a modo de renovación, sin la condición indispensable de subir de categoría. Curioso cambio de planteamiento, entiendo por otra parte que acertado, en comparación con lo vivido la campaña pasada.

Lo dicho, la satisfacción por la extraordinaria labor social llevada a cabo, un año más, por Vitolo y su grupo de colaboradores, se topó de lleno con la realidad de un Tenerife llamado a pasarlas canutas, en lo económico, de aquí al final del presente ejercicio balompédico. Y en el posterior, si la Segunda División no es una realidad. Otra de refranes: Aquellas aguas traen estos lodos. Aguas hasta torrenciales con la caída maldita al tercer peldaño del fútbol español, y lodos por las penurias y angustias actuales de una entidad diseñada para otros cometidos.

El empresario palmero puso hasta cifras sobre la mesa. Le deben un pico (entiéndase que al club que preside desde 2006). Sobre todo le ahoga el no patrocinio del Gobierno de Canarias. Desde que se diera a conocer esa noticia, el representativo, en lo económico, no levanta cabeza. Se supone que los fondos de la campaña de abonos dan para lo que dan (vamos, que desgraciadamente no son eternos), y tres cuarto de lo mismo sucede con la aportación del Cabildo Insular. Sí, que se mire donde se mire, el equipo blanquiazul depende, quizá como pocas veces en su historia, del caprichoso balón. Si entra muchas veces en las porterías de los rivales y pocas en la suya propia, seguramente habrá esperanza. De lo contrario, yo casi no le veo más ojales al cinturón tinerfeñista para seguir con las apreturas.

Arreglen eso (21-12-12)

Share Button

Por @cjorgereyes

Uno que si no lo ha visto jugar, otro que si lo ve todos los días entrenándose; uno que marca un gol el día de su puesta de largo, otro que entiende que no está en forma y lo mantiene fuera de las convocatorias; uno que no quiere responder por respeto a sus compañeros y al club; otro que dice que los caños en el centro del campo mejor para los Suso, Chechu, Ayoze Pérez y compañía… Así de enrevesada está la peculiar (y casi inexistente) relación entre Víctor Bravo y Álvaro Cervera. Digamos que era un divorcio anunciado. Dicho así, sin estridencia. Incluso casi ni divorcio, porque de matrimonio había, y hay más, bien poco.

El regreso del buen jugador maño al Tenerife fue de lo más sorprendente. Y lo fue porque en su momento, ya con Cervera al frente del equipo, al propio técnico se le señaló como la persona que había preferido la no continuidad en la Isla del ex del Melilla. Twitter puede dar buena fe de ello. Pasaron las semanas, las puertas de otros centrocampistas (Jorge Luque, sin ir más lejos) se fueron cerrando, y se apostó por un giro contra natura.

Al futbolista que en su momento, sobre todo por razones deportivas, no entraba en los planes para el futuro proyecto, días después, mirando la parcela económica, se le lograba encajar en la plantilla blanquiazul. Sin apenas pretemporada, con la incertidumbre propia de verse durante bastante tiempo sin equipo… y de nuevo rumbo al lugar del que le habían invitado a marchar. Todo sonaba raro. Podía encajar, claro que sí, o podía suceder esto mismo que estamos viviendo.

Bravo no entra en los planes de Cervera para lo que queda de campeonato. A la rueda de prensa de este jueves nos remitimos. Solo fue la constatación de un hecho que se venía produciendo jornada tras jornada, justo en cada convocatoria dada a conocer por el profesional ecuatoguineano. Ahora (parece) que no hay vuelta atrás. Cada uno estará cargado de razones, cada uno diferirá, y me da que no poco, de la postura del otro, pero lo mejor que pueden hacer las partes (y ahí también incluyo a la dirección deportiva, con Quique Medina a la cabeza) es arreglar esta situación de una vez. Aquí queda este pequeño consejo prenavideño.

Periodismo deportivo… (14-12-12)

Share Button

Por @cjorgereyes

Ponerse a escribir una columna de deportes después de leer que los enfermos crónicos tendrán que pagar por ir en ambulancia a sus tratamientos, no es un ejercicio muy recomendable. Son tantas las cosas que a uno se le pasan por la cabeza al escuchar injusticias de semejante calibre… ¿De verdad que a ninguno de estos se les cae la cara de vergüenza?

Cierro el capítulo aquí de la enésima tropelía de los políticos de turno.Y hablo de lo que viene por delante en este viernes, que me parece bastante más reconfortante. Hoy, en un vuelo de Air Europa procedente de Madrid, aterrizará en la Isla Josep Pedrerol. El director y presentador de Punto Pelota ofrecerá una charla en el Aulario de Guajara de la Universidad de La Laguna que lleva por título: Periodismo deportivo en tiempo de crisis.

Han sido semanas, ya meses diría yo, de ilusionante trabajo, codo con codo, con el equipo decanal de la Facultad de Ciencias de la Información, para hacer realidad esta conferencia. Será a partir de las 19:00 horas cuando Pedrerol tome la palabra y comparta sus experiencias en el mundo de la información deportiva.

El texto en cuestión, ya a estas alturas (no en el comienzo, que el enfoque era otro), también es de agradecimiento para los much@s compañer@s de profesión que se han interesado por esta iniciativa de Deporpress. De verdad que gracias de todo corazón por el cariño con el que han tratado, en los días previos, al referido acto. Y hago mías las palabras del reconocido periodista catalán: “Seguro que no nos vamos a aburrir; les espero”. Yo también les espero.   

Crisis (7-12-12)

Share Button

@cjorgereyes

El Tenerife lleva dos fines de semana sin conocer la victoria. Ni más, ni menos. Dos jornadas. Vaya por delante que de un tiempo a esta parte, quizá desde la cita ante el Guijuelo, al equipo de Álvaro Cervera se le nota algo atascado, con menos chispa, incluso, por momentos, peligrosamente (para sus intereses) previsible. Sus resultados, en líneas generales, continúan siendo positivos, sin embargo los matices y los peros comienzan a aflorar.

El equipo blanquiazul se dejó los puntos en Gijón porque equivocó el camino en los últimos minutos del partido, y sobre todo porque durante demasiadas fases del encuentro, no compitió de la manera a la que nos tenía acostumbrados en el transcurso de esta temporada. Lo de Oviedo responde más al guión previsto. Una primera parte nivelada entre dos candidatos al ascenso (uno más que otro), y una segunda de acoso y derribo, con la connivencia de un adversario escasamente predispuesto a mostrar sus credenciales de teórico aspirante.

Con todo, hay un runrún que comienza a sonar en el entorno tinerfeñista que invita a la reflexión (incluso al consejo, a tenor de lo vivido en otras etapas). Hasta el momento, las situaciones de puertas hacia fuera se han venido resolviendo con naturalidad. Naturalidad en el trato, naturalidad en las explicaciones, y de paso coherencia en el manejo diario. Y no es mal recurso. A los problemas, cuando los hay, mejor llamarlos por su nombre.

Cervera tiene un punto (o varios) belicoso. Es guerrero y no da puntada sin hilo. ¿Un ejemplo? La referencia el pasado domingo, tan breve como contundente, al estado del césped del Heliodoro Rodríguez López. Se dice y no pasa nada. Ni cisma, ni fracturas, ni crisis internas. Lo dicho: las cosas, por su nombre. Por eso, lo de crisis en el título de este artículo no deja de ser más que una invitación a la reflexión. ¿De verdad piensan que este Tenerife, en líneas generales, con este entrenador al frente, transita por la senda equivocada?

Decisiones (30-11-12)

Share Button

Por @cjorgereyes

Se presenta un partido, el del próximo domingo ante el Oviedo, bastante interesante. Con el paso de las jornadas, incluso con el tropiezo del pasado fin de semana, este Tenerife se me parece cada más al Real Madrid Castilla de la temporada anterior. Un equipo superior al resto de rivales, que muy de vez en cuando se dejaba puntos en el camino, y cuyos adversarios, a pesar de ponerle todo el empeño del mundo, no lograban darle alcance (incluso, a veces, ni inquietarle). Lógicamente, esta sensación puede borrarse de un plumazo si por ejemplo, de aquí a final de año, el conjunto blanquiazul se atasca y no encuentra la fórmula de sacar adelante sus partidos.

De momento, lo dicho, también con mañanas irregulares como la última en Mareo, la confianza en el trabajo bien hecho alcanza para colgarle al cuadro tinerfeñista la vitola de claro aspirante a la primera posición del Grupo I. Eso sí, con tantas semanas de competición, resulta inevitable y hasta sano que los debates, casi siempre futboleros, se sucedan. Y es ahí, únicamente en el fútbol y en el balón, donde hay que buscar la explicación a la suplencia (o no convocatorias) de Cristo Martín. De verdad que lo creo así: no existe, ni de cerca, caso Cristo Martín. Ni fotos de extraña procedencia circulando por internet, ni nada de nada.

Esa posición en el campo, esa línea de tres cuartos es posiblemente donde este Tenerife 12/13 atesore, de largo, mayor calidad. Un rápido repaso a la plantilla nos sirve para situar ahí, cerquita del delantero, a Suso, Chechu, Luismi Loro, Jeremy, Nico, Josmar Zambrano, al mismo Cristo Martín… No son pocos, y precisamente ninguno tirando a un perfil discreto en el ranking de calidad. El tinerfeño se ganó un hueco en los planes de Álvaro Cervera durante una pretemporada repleta, en lo personal, de buenas sensaciones. Se agarró al once y su técnico le respetó el puesto, incluso otorgándole galones a la altura de su juego.

No ha pasado tanto tiempo desde la demostración que dio en Valdebebas ante el Real Madrid C. Pero de un tiempo a esta parte, el ex del Marino no es el mismo (él lo sabe), y además sus compañeros le han metido una marcha más al trabajo. Competencia, y mucha. Por ejemplo, hace unas semanas, Suso se pasaba buena parte de los partidos esperando su oportunidad en el banquillo. Ahora el de Taco revirtió la situación. Entró en el once y ahí se mantiene. Nada raro en esa decisión, como tampoco habría que buscarlo en la nueva realidad que le está tocando vivir a un maduro Cristo Martín.

De verdad,  rastreen los motivos en el fútbol. Ahí pueden discrepar (o no) con el actual entrenador del Tenerife. Pero no miren más atrás, ni más allá tampoco, porque no encontrarán nada. Con Cervera no hay dobleces. Hay decisiones, unas gustarán más y otras menos, aunque lo dicho: decisiones al fin y al cabo meramente esféricas.

Falta un mes (23-11-12)

Share Button

Por @cjorgereyes

O un poco más. De aquí a 30 y pocos días, el Campo Municipal de Adeje acogerá la VI edición del Triangular Benéfico Amigos de Vitolo. Será la primera vez que esta ya tradicional cita con la solidaridad se traslade al sur de la Isla. No voy a negar que ya hay ganas de ver esa instalación deportiva sureña llena hasta la bandera. Y es que Vitolo lo ha vuelto a hacer. Desde Grecia, a miles de kilométros de distancia, el fubolista tinerfeño puso de nuevo en marcha toda la maquinaria que año tras años, edición tras edición, convierte a este evento en un ejemplo de una buena obra social.

Vitolo demuestra su solidaridad con hechos, y como él, esos tantos y tantos isleños que colaboran acudiendo al Triangular y/o contribuyendo económicamente, en la medida de sus posibilidades, en la Fila 0 habilitada para la ocasión. De la organización de cada edición se podrían contar mil y una anécdotas, y bien lo sabe el futbolista del Panathinaikos. Pasan las semanas, los días, y cuando todo parece cuesta arriba, esas enormes ganas de ayudar y de colaborar con aquellos que tanto lo necesitan, le insuflan nuevos ánimos a él y a las personas (anónimas) que le rodean en las tareas organizativas.

Este jueves, en un partido de la Europa League, Vitolo marcó de penalti el gol de la victoria de su equipo. En medio de la alegría que siempre supone para un futbolista lograr tan importante objetivo, el de Valleseco tuvo tiempo de dedicar su acierto a los tres pequeños  Eidher, Juanito y Ainara. Con sus dedos dibujó una V de victoria. Poco más se puede decir. Para ellos y sus familias, Vitolo es lo más parecido a un ángel de la guarda. Y por ellos nos vemos todos el próximo 26 de diciembre, en el Campo Municipal de Adeje. No faltes, que pasamos lista.

De corazón, gracias Vito

opinión

opinión

encuesta

Sorry, there are no polls available at the moment.

enlaces de interés

enlaces de interés

recomendamos

recomendamos